Debo reconocer que no tenía muy
claro con que me iba a encontrar, ya que solo había visto el trailer y leído
algunos detalles en la página web de la película (www.mrkaplanflim.com). Tomo esto como un
punto a favor, debido a que no me formé preconceptos sobre lo que esperaba del
nuevo film de Álvaro, mi mayor referencia era su anterior largometraje “Mal día
para pescar”realizada en el 2009(que para aquellos que aún no la vieron, recomiendo
que no se la pierdan).
Una vez en la sala el director
apareció en escena e invitó a subir a todas las personas que trabajaron en la
película (a todos), no los conté, pero a simple vista había 60 personas
rodeándolo. Esto nos demuestra lo complejidad que representa realizar una
producción como la que a partir de hoy podremos ver en varias salas de nuestra
ciudad.
Luego de algunas declaraciones de
Brechner, éste les dio la palabra a varios protagonistas de la película como,
Héctor Noguera (Jacobo Kaplan), Néstor Guzzini
(Wilson Contreras) y la reconocidísima Nidia Telles (Rebeca). Todos
resaltaron lo disfrutable que fue el trabajo y se mostraron muy agradecidos con
el director.
La película comienza
presentándonos a Mr. Kaplan; Jacobo un hombre de 76 años a quien sus padres
enviaron a Uruguay para que escape de la Segunda Guerra Mundial. El pequeño
Jacobo emprendió ese viaje solo y ese sentimiento de soledad lo acompaña, por
más que se encuentre rodeado por su familia. Jacobo a los 76 años se cuestiona cómo
ha sido su vida, si ha alcanzado los objetivos y nota – a su modo de ver – que no ha hecho nada trascendente.
Por circunstancias del destino, repentinamente
Jacobo encuentra un motivo que abre la posibilidad de trascender y hacer que su vida
tenga ese momento de gloria tan anhelado.
Luego de una charla con su nieta
y sumando datos que pudo ver en un noticiero televisivo comienza a sospechar
que en Atlántida se encuentra un criminal de guerra nazi.
Esto era lo que Mr. Kaplan estaba
precisando para poder darle un sentido a su vida. El destino lo une con Wilson
Contreras, un ex policía que también ha recibido varios golpes y que al igual
que Jacobo busca algo que lo haga redimirse.
Juntos viajan al balneario para
comenzar una investigación, acercándose al supuesto nazi, siguiéndolo y recopilando
información. Esta peripecia tiene guiños quijotescos donde Jacobo y Wilson se
ven envueltos en un sinfín de situaciones que son narradas con un excelente
humor. Por momentos a uno le parece estar viendo a Don Quijote con su
inseparable compañero Sancho Panza, persiguiendo a “El alemán” (interpretado
por Rolf Beker).
A partir de este momento
comienzan una serie de elucubraciones, la investigación comienza a tomar
fuerza, pasando por momentos de tensión, reflexión y un humor.
El momento de mayor intensidad se
da cuando Jacobo y Wilson, luego de desarrollar un “meticuloso” plan, se
encuentran frente a frente con “El alemán”. En ese instante el espectador nota
que estos tres personajes son perseguidos por sus propios fantasmas, miedos y
frustraciones.
En resumen, la película nos hace
transitar por un sinfín de sensaciones. Las inquietudes de tres hombres
golpeados por la vida, que buscan
esta vez ser ellos quienes den el
gran golpe, acompañado con grandes dosis de humor – que por momentos rayan con
el absurdo – sin dejar de lado la reflexión, hacen que Mr. Kaplan sea una
película ampliamente disfrutable y recomendable para ver en buena compañía.
La fotografía de la película merece un comentario aparte. Las
imágenes de Montevideo así como las de Atlántida hacen que veamos a Uruguay con
otros ojos. El director logra rescatar la belleza de nuestras costas así como
detalles de nuestra capital, que muchas veces, por costumbre o por rutina
perdemos de vista.